Vertebra d11 d12

Vértebra D12

1Departamento de Patología, Escuela Universitaria de Ciencias Médicas de Katmandú, Nepal1Departamento de Patología, Escuela Universitaria de Ciencias Médicas de Katmandú, Nepal2Departamento de Ortopedia, Escuela Universitaria de Ciencias Médicas de Katmandú, Nepal2Departamento de Ortopedia, Escuela Universitaria de Ciencias Médicas de Katmandú, Nepal

Los tumores de células gigantes de la columna vertebral son entidades poco frecuentes. Se observan principalmente en los huesos largos. Informamos de un paciente con un tumor de células gigantes en la vértebra D12 que había sido sometido a una espondilectomía total en bloque de las vértebras D11, D12 y L1 y del tumor. En el examen histopatológico, los portaobjetos teñidos con hematoxilina y eosina revelaron un tumor de células gigantes sin cambios malignos.

El tumor óseo de células gigantes representa el 5% de los tumores óseos primarios.1 Raramente surge en la columna vertebral. La incidencia del tumor de células gigantes del segmento móvil de la columna vertebral es del 1-1,5%, con igual incidencia en los tres segmentos móviles de la columna.2 Suelen aparecer en individuos de la tercera y cuarta década de la vida. Son agresivos con un alto grado de potencial maligno y también se asocian con una alta incidencia de recidivas locales.3,4

Hemangioma del cuerpo vertebral D11

Se sigue observando destrucción y colapso de los cuerpos vertebrales D10 y D11 con destrucción parcial de la vértebra D12 y cifosis angular a ese nivel. Las placas terminales corticales superior e inferior de las vértebras D12 y D10 y ambas placas terminales de la D11 están rotas con afectación de los discos intervertebrales D10-D11 y D11-D12. Hay sustitución de la médula normal por áreas hipointensas en las imágenes ponderadas en T1 de los cuerpos vertebrales L1, D12, D11, D10, D9 y D8. En las imágenes ponderadas en T2 se observa que éstas se vuelven heterogéneamente hiperintensas. Hay una extensión del tejido blando pre y paravertebral sobre los niveles vertebrales D8 a D12. Esta lesión es hiperintensa con respecto al músculo normal pero hipointensa con respecto a la grasa en las imágenes ponderadas en T1 y se vuelve hiperintensa en las imágenes ponderadas en T2 y muy probablemente representa un absceso. Las articulaciones costo-vertebrales y costo-transversales de los niveles D9-D10, D10-D11 y D11-D12 están afectadas por la patología. Los pedículos de las vértebras D10, D11 y D12 también están afectados. Se observa una lesión epidural anterior y lateral

Vértebra D10 d12

Autores: {‘nombre’: ‘L’, ‘apellido’: ‘Morb\xc3\xa9e’},{‘nombre’: ‘Ph’, ‘apellido’: ‘Lagae’},{‘nombre’: ‘B’, ‘apellido’: ‘Smet’},{‘nombre’: ‘N’, ‘apellido’: ‘Baelde’},{‘nombre’: ‘J’, ‘apellido’: ‘De Mey’}

Una mujer de 73 años con molestias digestivas no resueltas fue remitida a nuestro departamento para que le hicieran un TAC del abdomen. Inesperadamente, se encontró una masa de forma ovalada, bien delineada, localizada intramedularmente en el canal espinal a nivel de la vértebra D11 y D12. En la TC la masa es hiperdensa al LCR, muestra calcificación intramural y un mínimo o nulo realce del contraste (Fig. 1A). Proximal a la masa espinal hay una fisura longitudinal en la médula espinal, diastematomielia, asociada a una vértebra en bloque congénita y hemivértebra a nivel de D9-D10 (Fig. 1B). También hay una apófisis espinosa no fusionada de D9 y D10, una variante anatómica que forma parte del espectro de la espina bífida oculta (Fig. 1C). La paciente no presenta síntomas de dolor lumbar ni anomalías en la exploración clínica neurológica.

Ubicación de la vértebra D11

Un hombre de 46 años se presentó con dolor dorsal bajo y parestesia. La tomografía computarizada mostró una lesión osteolítica que afectaba a la mayor parte del cuerpo vertebral y al pedículo izquierdo de la 12ª vértebra torácica (T12). La resonancia magnética (RM) de la columna vertebral con contraste mostró una masa de tejido blando que realzaba y que afectaba a los cuerpos vertebrales de T11 y T12, así como al de la primera vértebra lumbar; la masa provocaba una compresión de la médula. Se identificó otra lesión en T9. Los resultados de la biopsia por aspiración percutánea de la lesión fueron consistentes con un astrocitoma metastásico, diagnóstico que se confirmó en la cirugía. La resonancia magnética del cerebro mostró una lesión asintomática en el lóbulo temporal izquierdo; la confirmación histológica del astrocitoma maligno se obtuvo mediante una biopsia estereotáctica. Este informe muestra que la enfermedad ósea metastásica secundaria a un astrocitoma maligno puede manifestarse antes de que la lesión primaria sea sintomática. Esta presentación de astrocitoma fue inusual porque no había síntomas del tumor intracraneal y porque la enfermedad metastásica a los huesos es menos común que al tórax y a los ganglios linfáticos.