Identificacion inequivoca de pacientes

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Identificación inequívoca de células tumorales diseminadas en la médula ósea mediante la combinación de enfoques inmunológicos y genéticos: información funcional y pronóstica. P.F. Ambros, G. Méhes, C. Hattinger, I.M. Ambros, A. Luegmayr, R. Ladenstein, H. Gadner

La detección y cuantificación de las células tumorales diseminadas (DTC) presentes en la médula ósea (BM), la sangre periférica (PB) y los productos de aféresis (AP) son cada vez más importantes en el tratamiento de los pacientes con cáncer. En la práctica clínica de los pacientes pediátricos y adultos con tumores sólidos se llevan a cabo tres aplicaciones diferentes (1) la identificación de células tumorales en la BM y la PB en el momento del diagnóstico; (2) la respuesta de las células tumorales ocultas a la quimioterapia de alta dosis; y (3) la presencia de células tumorales en el autoinjerto. En los tumores sólidos, la importancia clínica de las DTC en el momento del diagnóstico o durante el curso de la enfermedad, que suele denominarse prueba de enfermedad mínima residual (MRD), sigue siendo objeto de debate. Estos resultados indistintos se deben principalmente a razones metodológicas. Por lo tanto, se ha desarrollado un sistema totalmente automatizado (RCDetect/metafer) que combina la detección de características inmunológicas «específicas del tumor» junto con aberraciones de ADN «típicas del tumor», lo que permite la visualización inequívoca de las células tumorales en un entorno hematopoyético.

Comparación del pronóstico de diferentes subtipos moleculares de

El electroencefalograma (EEG) humano fue descubierto por el psiquiatra alemán Hans Berger en 1929. Sus aplicaciones potenciales en la epilepsia se hicieron evidentes rápidamente, cuando Gibbs y sus colegas en Boston demostraron la descarga de ondas de pico de 3 por segundo en lo que entonces se denominaba epilepsia petit mal. El EEG sigue desempeñando un papel fundamental en el diagnóstico y el tratamiento de los pacientes con trastornos convulsivos -junto con la ahora notable variedad de otras técnicas de diagnóstico desarrolladas en los últimos 30 años aproximadamente- porque es una forma cómoda y relativamente barata de demostrar las manifestaciones fisiológicas de la excitabilidad cortical anormal que subyace a la epilepsia.

Sin embargo, el EEG tiene una serie de limitaciones. La actividad eléctrica registrada por los electrodos colocados en el cuero cabelludo o en la superficie del cerebro refleja principalmente la suma de los potenciales postsinápticos excitatorios e inhibitorios en las dendritas apicales de las neuronas piramidales en las capas más superficiales de la corteza. Es necesario que se activen de forma sincronizada zonas bastante extensas del córtex -del orden de unos pocos centímetros cuadrados- para que se genere un potencial suficiente para que los cambios se registren en los electrodos colocados en el cuero cabelludo. La propagación de la actividad eléctrica a lo largo de las vías fisiológicas o a través de la conducción de volumen en los espacios extracelulares puede dar una impresión engañosa en cuanto a la localización de la fuente de la actividad eléctrica. Los generadores corticales de las numerosas actividades corticales normales y anormales registradas en el EEG siguen siendo en gran medida desconocidos. El muestreo espacial en el EEG rutinario del cuero cabelludo es incompleto, ya que cantidades significativas de corteza, especialmente en las áreas basales y mesiales de los hemisferios, no están cubiertas por la colocación estándar de electrodos. El muestreo temporal también es limitado, y la duración relativamente corta del registro rutinario del EEG interictal es una de las razones por las que los pacientes con epilepsia pueden no mostrar una descarga epileptiforme interictal (DEI) en el primer estudio de EEG.

Avances recientes en el diagnóstico, el pronóstico y la supervivencia

La Asociación Española de Pediatría tiene como uno de sus principales objetivos la difusión de información científica rigurosa y actualizada sobre las diferentes áreas de la pediatría. Anales de Pediatría es el Órgano de Expresión Científica de la Asociación y es el vehículo a través del cual se comunican los socios. Publica trabajos originales sobre la investigación clínica en pediatría de España y de los países latinoamericanos, así como artículos de revisión elaborados por los mejores profesionales de cada especialidad, comunicaciones y libros de actas de las reuniones anuales de la Asociación, y guías de práctica elaboradas por las distintas Sociedades/Secciones Especializadas integradas en la Asociación Española de Pediatría. La revista, referida a la pediatría de habla hispana, está indexada en las principales bases de datos internacionales: Index Medicus / Medline, EMBASE / Excerpta Medica y Spanish Medical Index.

Conferencia – Evolución de la estandarización en la medicina de laboratorio

Trypanosoma cruzi, la causa de la enfermedad de Chagas, es responsable de altos niveles de mortalidad y morbilidad en muchos países de América Latina. Esta especie es muy polimórfica y recientemente se ha clasificado en seis unidades de tipificación discretas (TcI-VI) que se asocian a una distribución geográfica diferente, a ciclos de transmisión y a distintos síntomas de la enfermedad. Se cree que las poblaciones naturales del parásito tienen una estructura compleja, ya que en las zonas endémicas los mismos huéspedes pueden estar infectados simultáneamente por diferentes cepas de T. cruzi debido a la frecuente exposición a los insectos, así como a la variedad de reservorios y vectores en el entorno selvático y a la composición heterogénea de las poblaciones del parásito. La mayoría de las supuestas poblaciones multiclonales se han sugerido basándose en pruebas indirectas o en los actuales métodos de clonación convencionales que pueden favorecer el crecimiento de algunos individuos. En un esfuerzo por dilucidar la complejidad de los aislados de T. cruzi, adaptamos una metodología originalmente descrita para analizar espermatozoides individuales, para clasificar parásitos individuales. Este enfoque nos permitió diseccionar completamente la complejidad de cuatro cepas y estimar la contribución relativa de cada subpoblación. El conocimiento de la complejidad de las cepas de T. cruzi es esencial para determinar los aspectos implicados en el tropismo tisular diferencial del parásito, las manifestaciones clínicas de la enfermedad y la resistencia a los fármacos.