Elefantiasis pene

Imágenes de la elefantiasis

Un hombre de 21 años tenía incontinencia por rebosamiento debido al síndrome de cauda equina. Se aplicó un preservativo como receptáculo de la orina sin ninguna consulta médica para evitar la humedad. El preservativo se sujetaba al cuerpo del pene con dos bandas de goma (figura 1) y se vaciaba periódicamente. Utilizó este sistema durante unos 18 meses y se nos presentó con cambios en la parte del pene que estaba dentro de la funda del preservativo que parecían «elefantiasis». El glande era normal (figura 2B). Los cambios en la piel incluían una hipopigmentación generalizada y una única úlcera (figura 2A). Se realizó un sondaje suprapúbico y se aconsejó al paciente la aplicación de un vendaje compresivo con glicerina, antibiótico y antiinflamatorio. No se presentó para el seguimiento.

Las complicaciones debidas al uso inadecuado de la sonda del preservativo van desde la ulceración y la necrosis hasta fístulas uretrocutáneas más graves y divertículos uretrales.1-3 El edema generalizado del pene es una complicación bien conocida, pero la elefantiasis del pene tras el uso del preservativo como receptáculo urinario no se ha descrito en la literatura.

Elefantiasis de las nueces

Presentamos un caso de elefantiasis idiopática del pene. Un hombre de 41 años fue remitido a nuestro hospital con una inflamación dolorosa del pene y un fuerte dolor de micción. No tenía ningún antecedente particular ni familiar, y nunca había estado en una región tropical o semitropical. La exploración física mostró una prominente hinchazón y flección de su pene. La resonancia magnética reveló un importante engrosamiento de la piel del pene y del tejido subcutáneo. Debido a la dificultad para orinar, se colocó una sonda uretral. La biopsia de la piel del pene no mostró ninguna malignidad. Bajo el diagnóstico de elefantiasis peneana, se realizó la resección de la piel anormal del pene y la plastia peneana con el injerto de piel dividida de su muslo. Los hallazgos histopatológicos mostraron una inflamación no específica. El injerto de piel se adaptó con éxito. Pudo orinar sin problemas y sin dolor tras la retirada de la sonda uretral. No ha habido ninguna recidiva 6 meses después de la operación. Recuperó la micción y la función sexual normales.

Cirugía de la elefantiasis

ResumenAntecedentesLa elefantiasis genital aislada fuera de las regiones tropicales y subtropicales donde la filariasis es endémica es poco frecuente y supone un reto diagnóstico y terapéutico. Se debe realizar una investigación serológica y radiográfica para excluir causas reversibles de elefantiasis genital.Presentación del casoLos autores comunican aquí el caso de un paciente de 58 años con elefantiasis crónica del pene y del escroto. Tenía una historia de uretritis no tratada y una uretrotomía endoscópica por estenosis de uretra hace tres años. La prueba serológica para clamidiosis fue positiva. La uretrocistografía retrógrada demostró una estenosis de uretra bulbar. El paciente mejoró espectacularmente y por completo tras la uretrotomía endoscópica y la doxiciclina de larga duración.ConclusionesEl tratamiento precoz de las infecciones de transmisión sexual como la clamidiosis es importante para prevenir la evolución de la elefantiasis penoscópica y evitar procedimientos quirúrgicos.

Reimpresiones y autorizacionesAcerca de este artículoCite este artículoKharbach, Y., Bakali Issaoui, Z., Retal, Y. et al. Etiologías infecciosas de la elefantiasis genital fuera de las regiones endémicas de filariasis: informe de un caso.

Elefantiasis pene en línea

ResumenAntecedentesEl linfedema escrotal es poco frecuente fuera de las regiones con filariasis endémica en África y Asia. Presentamos el caso de un hombre europeo de 40 años con elefantiasis masiva del escroto, atribuida a una inflamación crónica del tracto urinario inferior causada por la obstrucción de la salida de la orina y la diabetes mellitus. El paciente fue sometido a una escrotectomía subtotal que salvó el pene, los testículos y los cordones espermáticos, seguida de una reconstrucción del escroto con un resultado cosmético y funcional adecuado.ConclusiónEn este informe discutimos un caso raro de elefantiasis escrotal en un paciente europeo, reflexionamos sobre la etiología y los enfoques diagnósticos y terapéuticos. La cirugía puede tener éxito incluso en elefantiasis escrotal gigante.

Decidimos realizar una escrotectomía subtotal con preservación del pene y ambos testículos y posterior reconstrucción del escroto mediante colgajo de rotación. El tejido escrotal extirpado pesaba 11,6 kg. El tejido escrotal extirpado pesaba 11,6 kg. A grandes rasgos, la muestra contenía múltiples quistes llenos de líquido. El examen histopatológico mostró una inflamación crónica inespecífica con áreas de engrosamiento epidérmico y fibrosis dérmica. Posiblemente debido a la diabetes mellitus de la paciente, la cicatrización de la herida se vio afectada, por lo que fue necesario repetir el desbridamiento de la herida, el tratamiento de cierre asistido por vacío durante dos semanas y el uso de un injerto de piel de malla. Finalmente, se logró la cicatrización de la herida con resultados cosméticos aceptables y sólo una distorsión moderada del pene (figura 2).Figura 2Aspecto del escroto 12 semanas después de la operación.Imagen a tamaño completo